Llamando a puertas
En medio de las noticias que aparecieron estos días, junto a los rifirrafes de los de siempre y etcétera al cuadrado, una pequeña entradilla se coló en las páginas de un periódico que, tirado en la mesa, arrugado y estremecido de impotencia, sonrió a golpe de titular de tres columnas anunciando un balance de 2.177.245 contratos indefinidos el pasado año.
¿Qué?¿Cómo? ¡La gente trabaja! Y yo ¿qué estoy haciendo? Busco empleo y, ahora que necesito un puesto, me cuesta mucho trabajo (redundancias de la vida) encontrarlo de nuevo.
¿A qué puertas debo llamar?
¿Qué?¿Cómo? ¡La gente trabaja! Y yo ¿qué estoy haciendo? Busco empleo y, ahora que necesito un puesto, me cuesta mucho trabajo (redundancias de la vida) encontrarlo de nuevo.
¿A qué puertas debo llamar?

No os incito a que contestéis… sólo quiero que reflexionéis sobre la importancia de vuestros puestos de trabajo: los de catorce horas, los de seis, los que implican cargas, los que apenas las tienen… porque cuando una persona está en el otro lado buscando un contrato cualquier lamento hace eco en su conciencia.
Un administrador del blog ha eliminado esta entrada.
Ya... si es que el caso es quejarse, los seres humanos somos así, inconformistas y cuando tenemos eso que otros ansian, queremos más...
No desesperes y sigue buscando... algo tiene que haber!!
El inconformismo es bueno ¡Hay que inconformarse, Irene!
Cuando cuesta mucho una cosa, la valoras al principio, luego quieres un poco más y así explicas que cada día sea diferente al anterior, cada día es una búsqueda de vete tú a saber qué.
En mi caso es evidente (qué es lo que busco, digo), pero ¿y en el tuyo? Sea lo que sea, ojalá que lo encontremos y que disfrutemos intentándolo.
Besssos
Lo que está claro es que lo que buscas cambia en cada momento. Cuando no tienes trabajo quieres cualquier trabajo; cuando lo tienes buscas algo mejor. Y eso es lo bueno, seguir buscando, seguir peleando, no conformarse. Creo que no hay nada más triste que alguien que ya se ha cansado de buscar y se da por vencido. Que no nos pase nunca, Zir, y buena suerte en tu búsqueda.
lo importante es estar en movimiento!! hay personas que se quedan años y años en sus trabajos por pereza!! no tengas miedo a buscar lo mejor, a no quedarte con la primera basura que te ofrecen!!
suerte!!! :)
Yo estuve años y años en un sitio, conozco bien el gusto que se le coge a un trabajo estable y no puedo criticar esa cómoda pereza porque además justo el día que decidí seguir mi instinto la lié.
Cada cosa hecha desde entonces me ha aportado, eso sí, algo nuevo.
Por eso comparto lo que decís, Anam Cara y Ekilore. Un abrazo a las dos y a seguir buscando ;)
Es curiosa la diferencia entre los trabajos de nuestros padres (los míos han estado en sus respectivos trabajos más de 30 años) y los nuestros.
Yo ya llevo tres trabajos diferentes (y lo que te rondaré morena). Y en todos ellos he aprendido algo nuevo y he conocido a gente estupenda (también he tenido momentos de bajón...claro! que no soy Heidi). Ahora, trabajo y "estudio" a la vez y a veces pienso "en qué follón te has metido...". Pero dicen que sarna con gusto no pica, no?
Suerte Zirtaeb!!! ya verás cómo encuentras algo que te guste, y si no..a cambiar y a seguir buscando.
Besos
Es bueno seguir estudiando, reciclarse y sumar conocimientos, pero el día que demos con un contrato indefinido no es que vayamos a alegrarnos, es que vamos a ponernos a llorar (como si lo estuviera viendo, Zu)
Yo tb decidí estudiar más. Esos berenjenales en los que te metes tú, son el patio de muchas, pero merecen la pena por eso de la sarna con gustazo ;)
Un beso, Heidi jeje
bufff!! yo llevo un máximo de 3 años en dos trabajos pero he tenido 4 ó 5 curros de 6 meses. no se puede aguantar cobrar 700 euros por 10 horas diarias de trabajo teniendo carrera e idiomas y pretender pagar un alquiler!!
ahora estoy feliz en mi trabajo pero quizás dentro de unos años cambie porque no soporto la ruutina pero eso ya va con el caracter! ;)
saludos :)
Hay quien colecciona cromos, otras sellos del mundo, las más aburridas juntan estampitas de la Virgen y nosotras coleccionamos trabajos ¿Qué hay de malo?
Claro que va en el carácter y precisamente eso es lo que me temo yo: que no cambiemos nunca!
Un besazo, Ekilore :D
deja tu comment